la hoja

En el árbol una hoja
está a punto de caer.
En la rama está floja,
suelta luego de llover

Una hoja del follaje
que silba como alondra
puede irse de viaje,
el árbol sigue dando sombra.

(Escrito con mi hijo Fernando Tomás para una tarea del colegio).

mar

Mar Marte,
marcábante
maravillosas marismas mármoles.

Marcianas
maromas marchosas
marinas.

Marasmo marchito.

Marchábanse
marmullantes marionetas
marrando martingalas.

Marejadas
marañosas, marimbas
marcescentes.

Margen marfil.

zorzal

Un día triste apagamos los oídos
para hojas y volcanes.
Cancelamos a los grillos.
Devolvimos las ranas.

Con los truenos suspendidos
y los vientos confiscados,
el progreso y su motor
reinaron.

No has perdido la voz,
ni nosotros los oídos.

Haz vibrar los caracoles,
interrumpe caminatas,
llena los balcones de sorpresa,
canta.

No esperemos al calor,
ni la total absolución de los pecados.
Hoy es el día de los días,
éste, el lugar de los lugares.

Canta Zorzal,
prometemos escuchar.

melodía

Cuál es mi melodía?
Una certeza caduca sabía
y pongo oído.
El ritmo del cuerpo suena en mi cuello
como gotas.
Y me pregunto, dónde está la música?
En el tecleo de mis dedos?
En las hojas de mis pasos?
En el aire que se va?
O en el aire que llega?
En el ruido nervioso?
En el canto de mis pájaros?
En las luces de mi noche?
El tono lo conozco,
levemente.
Quizás así debe ser.
Afinar en silencio profundo,
la nota no conocida.
No ser viento sino flauta
en la bella espera.

difícil no vivir en el sur

Difícil no vivir en el Sur.
Húmedo en tierra verde trazada de animales.
Curtido de lluvia,
todo.

Difícil no oler el aire.
Aromas a tronco en gotas de nube y brasa.
Ahumado de agua,
todo.

Difícil no ir lento.
Brillo de piedras vivas de bajamar.
Salpicado de costa,
todo.

Difícil no vivir en el Sur.
Perdido y ganado,
todo.

siempreviva

Mi calle no muere
como la flor que no muere
y pasan por ella a veces
personas muriendo

Para nacer hay que morir
y mi calle bien lo sabe
e invita a las gentes
que pasen naciendo

Junto al portón de fierro
la reja amarilla o en la esquina
la gente se acuerda por fin
que nunca ha dejado de estar
siempreviva.

confiando

Pensando,
pensando las puras razones
del aquí y ahora,
el ruido constante se carga
de ideas cansadas que ruedan
pesadas.

El cuello
se tuerce apretando su hilo
gastado.
Se atora en silencio
la misión del prana 
en su tracto.

Buscando,
buscando con ojos cerrados,
con manos cerradas,
rumores
se escuchan lejanos,
cercanos.

Sonidos
de adentro y de siempre,
apagados.
El ruido se aleja abatido
por este silencio
afinado.

Confiando,
confiando en motivos mayores,
ni espacio ni tiempo,
intuyo
que toda razón es tapa
y no libro.

El pecho
no tiene contornos marcados
con puntos a unir.
El cuerpo liviano
retoma la marcha
flotando.

días malos

Por fin terminan,
malditas horas de luces grises,
día ciego
de ansias cortas.

La plata y el oro,
misión.
Ni las virtudes ni los coros,
ninguna salvación.

Al menos,
cantaron los picaflores,
invisibles,
como las buenas noticias.

la hoja
mar
zorzal
melodía
difícil no vivir en el sur
siempreviva
confiando
días malos

Sobre mí:

Diseñador industrial
Naturalista aficionado
Realizador de dibujos
Plegador de papel

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