Eleonora, mi madre, cumple años hoy y hace 3 semanas que trabajo en una ilustración que transformaré en cuadro de papel.Resulta que mi madre adora toda clase de Strigiformes, osea búhos y lechuzas, y practica su afición coleccionando todo tipo de objetos con la forma de estas aves sabias y silenciosas. Como además tiene capacidades artísticas, realiza toda clase de artesanías usando como motivo estos animales.
Fue una lechuza común (Tyto alba) que apareció fugazmente tras el ventanal del living, flotando como una aparición hacia el techo sobre mi cabeza, que me entregó la señal última para embarcarme en este proyecto.
El ruido es algo que el vuelo fuerte pero grácil de estos animales no produce, lo que junto con su contraste blanco sobre noche, crean una paradoja volante que está y no está en ese momento para nuestros sentidos. Esta idea es la que me parece necesaria de plasmar en papel, un movimiento mudo y contrastado en la belleza angélica de una lechuza que cambia de dirección en el aire negro sin sol.
La técnica parte con una serie de croquis, varios libros, fotos, internet, y continúa con una ilustración digital vectorial que se imprime a escala 1:1 como plantilla de corte de los pliegos de papel a utilizar, en este caso dos, pues me obligué a reducir las zonas de color al mínimo para potenciar la pureza de la imagen.
Dos vidrios y un marco de madera completan el regalo. Para mi madre un objeto más para su colección y para mí la posibilidad de comunicar un mensaje más de la naturaleza con el lápiz y el papel.



