23 octubre 2006

siempreviva

Mi calle no muere
como la flor que no muere
y pasan por ella a veces
personas muriendo

Para nacer hay que morir
y mi calle bien lo sabe
e invita a las gentes
que pasen naciendo

Junto al portón de fierro
la reja amarilla o en la esquina
la gente se acuerda por fin
que nunca ha dejado de estar
siempreviva.