Por fin terminan,
malditas horas de luces grises,
día ciego
de ansias cortas.
La plata y el oro,
misión.
Ni las virtudes ni los coros,
ninguna salvación.
Al menos,
cantaron los picaflores,
invisibles,
como las buenas noticias.
malditas horas de luces grises,
día ciego
de ansias cortas.
La plata y el oro,
misión.
Ni las virtudes ni los coros,
ninguna salvación.
Al menos,
cantaron los picaflores,
invisibles,
como las buenas noticias.




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